03agosto
2021

El Apego

La cara proactiva del miedo
Tiempo de Lectura estimado: 1.21 mins.

El apego define la construcción de nuestras primeras relaciones durante la infancia. Es el modo particular en que interactuamos con quienes desarrollamos vínculos afectivos intensos de intimidad y compromiso durante las primeras etapas de nuestra vida.

El apego es la base de las relaciones sociales futuras; de niños nos apegamos a quiénes nos ofrecen protección contra los peligros e incomodidades de la vida.

Los problemas vienen cuando de grandes, queremos hacer lo mismo.

Aún adultos, nos apegamos como niños a lo que nos ayuda a crear la ilusión de que las amenazas serán mitigadas. Digo ilusión porque solemos temer a cosas que no pueden ser llamadas amenazas.

El apego es la cara bonita del miedo. Me he aferrado a relaciones parentales, filiales o románticas, construyendo una cultura en base a la necesidad de que éstas sean permanentes, de que se nos garantice que así será por siempre; para poder dejar de tener miedo a estar solo... conmigo.

Es la cara consumista del miedo. Me he rodeado de bienes materiales, logros, proyectos, éxito y ambición para poder vivir la experiencia de control en el plano material (que es el único donde puedo hacerlo). Esa ilusión me distrae del miedo a morir.

Y se me fue la vida en gestionar apegos.

El apego a las relaciones humanas

Todos buscamos en nuestras relaciones "recargar" nuestros cuerpos de energía emocional. Comprende con quién te relaciones y qué tipo de energía obtienes / das.

El intercambio emocional no es ni una obligación ni un derecho. Cada quién es responsable y protagonista de su camino de aprendizaje y nadie está en la obligación nada en lo que se refiere al mundo emocional de otros; pues porque la dimensión emocional de cada quién le es necesaria para transitar su misión de vida y por ende es propia e intransferible; no es sano responsabilizarse por las emociones de otros, incluso de tus hijos.

Es muy común confundir el amor con el  apego; muchas personas sienten que cuando alguien asume el compromiso de decirles "te amo", inmediatamente pasa a convertirse en garante / conserje de su bienestar emocional; luego, cuando esa persona desiste o fracasa en  esta imposible tarea, pasa  a ser el culpable de todo malestar ocurrido durante la relación. La gestión, saneamiento y control de tus emociones es tarea tuya, de nadie más.

Así como el miedo, el apego es otro mecanismo primitivo que funciona en estadios tempranos de tu historia y que toca eventualmente abandonarlo para poder trascender... como serpiente que abandona una piel.

Y duele.

Duele tanto porque le invertimos mucho, porque es nuestro último bastión ante ese miedo que nos convierte en bebés. 

Pero nada de eso  tiene porqué seguir siendo así! Aprende cómo dejar de tener miedo.

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